UN POQUITO DE AMOR

Buenos días estimados hermanos/as, bendiciones en el nombre de Cristo.

He escuchado muchas veces a personas decir que, en ciertas iglesias, por ejemplo, no hay amor. Pero, ¿qué espera encontrar la gente? Por lo general, quienes dicen que no hay amor, están totalmente vacíos de él. No están dispuestos a darlo si este falta, sino a buscar recibirlo de otros. Si digo, no hay amor, es porque yo tampoco lo tengo, de lo contrario, al no haberlo, a lo menos haría que haya, otorgándolo yo mismo. Y, en tal caso, ya no podríamos más decir, “no hay amor”, pues, yo mismo, aunque sea solo, lo estaría otorgando.

Decir, “no hay amor” es una crítica severa de alguien que no ama al que critica. Demanda que otros amen sin asumir el compromiso de amar, pues, si realmente ama, lo haría sin esperar que otros correspondan. El verdadero amor no es egoísta y, quién dice que no hay amor, expresa una queja de ausencia, una protesta formal de no haber recibido lo que, de alguna forma, cree que merece recibir.

Si usted experimenta que en alguna iglesia no hay amor, no la critique, eso muestra que usted tampoco ama. Más bien, en la ausencia que usted percibe, aporte usted mismo el amor que falta y entonces, ya nadie más podrá decir, en tal lugar no hay amor, solo que no ha puesto atención en quién lo otorga o lo ejercita. Es muy fácil hacer reclamos de este tipo, sin compromiso personal. Por lo tanto, sea más sincero y no diga, “no hay amor” sino más bien, “quiero más amor”, pues, en realidad, eso es lo que usted busca al decir esas palabras.

El apóstol Pablo dijo, entre otras cosas que, el amor no busca lo suyo propio, pero, si usted ha de emitir juicio sobre otros que, quizás no manifiestan el amor como usted lo interpreta o espera que lo hagan, está buscando lo suyo propio, cuando en realidad, debe buscar lo de los demás. Recuerde esto, los cristianos no están obligados a amarle como usted quisiera que lo amen; lo amarán a su manera de amar. Cada uno expresa el amor a su manera y de acuerdo a su personalidad, no la suya, debemos evitar caer en la arrogancia. Y si usted nota que en algún lugar hay carencia de amor, en lugar de criticar dicha ausencia, traiga su aporte y convierta la falta en presencia. En otras palabras, deje de criticar al otro y, ame usted un poquito más. Considérelo.

El Pastor


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