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DIGA NO AL KARMA

January 4, 2019

Buenos días estimados hermanos/as, bendiciones en el nombre de Cristo

 

A menudo escucho decir, cuando alguien ha tenido situaciones negativas en la ivda, que ha sido víctima de mal karma. Varias cosas llaman la atención en cuanto al uso de este término. Algunos dicen ser ateos y lo creen; otros no adhieren a ninguna religión y lo creen; lo peor aún es que haya cristianos que aceptan la idea del karma. Pero ¿saben realmente de que hablan? ¿Se tiene una mediana idea de que es el karma?

 

El karma, en las religiones budistas e hinduistas, se trata de la creencia en que toda acción llevada a cabo conlleva una fuerza retributiva dinámica que se manifiesta, expresa e influye en las sucesivas existencias de un individuo (en este caso, se cree en la reencarnación). En términos más simples, es una especie de ley cósmica espiritual de causa y efecto. En realidad, se trata de una teoría determinista, ya que sostiene que, invariablemente, por cada acción que ejecute un individuo, habrá una reacción, resultado o consecuencia. Muchos tratan de igualar la ley de karma con la de la justicia divina, sin embargo, son dos conceptos totalmente diferentes y opuestos. Por lo pronto, la ley de karma es totalmente despersonalizada, mientras que la justicia divina es la acción de un Dios Personal que la administra. La ley divina no se trata de un determinismo mecánico, inflexible y tirano. La ley del karma es totalmente inflexible, brutal e inexorable.

 

En realidad, si bien es cierto que las acciones tienen consecuencias, nada tiene que ver con la ley del karma que, como se indicó arriba, es una idea religiosa. En su lugar, deberíamos prestar más atención al concepto de retribución de la justicia divina. Dios juzga las acciones y responde adecuadamente a cada una de ellas. Por lo tanto, no le atribuya méritos a una ley imaginaria que dan en llamar karma, y atienda la voluntad de un Dios justo y personal a quien debemos dar cuenta de nuestros actos. Diga no al karma y sí a Dios. No son la misma cosa. Considérelo.

 

El  Pastor

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