DEJEMOS DE HACERNOS LOS SANTURRONES

Buenos días estimados hermanos/as, bendiciones en el nombre de Cristo.

Permítanme comenzar con este comentario, “Dejemos de hacernos los santurrones”. Esta frase la construyo debido a un comentario que me puso a pensar en las personas que se quieren presentar como más espirituales que otros, cuando en realidad no lo son en absoluto. Resulta que, un hermano puso en su Facebook un llamado a la oración colectiva por los necesitados, algo que me parece muy bien, por cierto. Su interés, supongo, tuvo buenas intenciones, pero, fue reprimido con un comentario que me llamó la atención. En lugar alguien de comentar con un amén, o algo por el estilo, la respuesta fue “que haces en el Facebook, dejemos la computadora…” y algo más. Una reprensión aparentemente muy santa y, sin embargo, un acto de hipocresía y falsa piedad. ¿Por qué digo esto? Pues bien, la persona que hizo tal comentario tuvo que entrar ella misma al Facebook que está censurando con el fin de leer el mensaje arriba mencionado. Pero, se lanza con una crítica contra él por estar introducido en el programa, en vez de, quizás estar orando, no lo sé. Pues bien, aquí tenemos a alguien que pretende acusar y exhortar a alguien y la misma persona está cometiendo el mismo supuesto error, entrar un tiempo en el Facebook.

Este incidente es más típico de lo que muchos quieren reconocer. A menudo se dice que denunciar públicamente los errores heréticos en la iglesia es malo, siendo que Jesús dijo que “no juzguéis…” y, ellos mismos al hacer la denuncia de quienes exponen tales errores están juzgando. Esto es la expresión de una falsa piedad que procura mostrar una superioridad espiritual comparándose con otros. Muchas veces se censuran los errores de otros y se cometen los mismos fallos.

A eso precisamente se refería Jesús cuando decía “no juzgar a los otros”, más específicamente, la cita dice, “No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida que medís, os será medido. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?” En definitiva, tómese nota que Jesús, dice esto de alguien que juzga a otro por hacerse el santurrón, es decir, creerse más espiritual que el otro. Pues bien, la persona que juzga a otro y resulta estar haciendo lo mismo, con el mismo juicio con que juzga será juzgado y siempre saldrá convicta; no fallará ni una sola vez.

Hermanos, juzguemos con verdad e integridad. No procuremos medirnos con los demás con el fin de mostrarnos de mayor altura espiritual que otros. Al contrario, descendamos de tal forma y a tal altura que solo Cristo este por encima nuestro. A fin de cuentas, si hay algo que juzgar es al que juzga a otros con el fin de aparentar una altura espiritual falsa, pues, dicha pretensión en realidad nos rebaja ante los ojos no solo de la gente, sino especialmente ante la presencia de Dios. Dejemos de hacernos los santurrones. Considérelo.

El Pastor


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