LA PUERTA ES CRISTO

Buenos días estimados hermanos/as, bendiciones en el nombre de Cristo

Días atrás partió de este mundo una de las mentes más brillantes de los últimos años, el físico Stephen Hawking. Sus trabajos sobre las singularidades dentro de la teoría general de la relatividad y más luego sobre la naturaleza de los agujeros negros, lo hicieron notorio a tal punto que se estimó, le hubiese merecido el Premio Nobel.

Sin embargo, el Dr. Hawking, al momento de su partida, cruzó los umbrales de esta realidad para pasar a la próxima. ¿Qué está viviendo este hombre en estos instantes? Habiendo sido un escéptico de la existencia de Dios y un mundo espiritual, me pregunto, ¿cuál habrá sido su impresión al abrir sus ojos del otro lado? Para quienes no creen en las cosas espirituales, sencillamente dejó de existir; para otros que, si creen, quizás acepten la probabilidad de que haya ganado una posición de honor por su brillantez intelectual y el aporte que ha dado a la ciencia. Las escrituras en cambio, nos pintan un cuadro más lúgubre.

Francamente, estimo que muchas de las teorías de Hawking fueron altamente especulativas, científicos de diferente orden han disentido con el notable físico, lo cual indica que hay otros tipos de interpretaciones y conclusiones para ser consideradas, cuando se trata de describir el vasto universo en el cual estamos sumergidos. Pero, sea como fuere, esta mente brillante tuvo su momento, como una estrella fugaz que brilla y capta la atención de los videntes, pero, por poco tiempo y luego pasa. En la inmensidad del tiempo y del espacio, muchas veces el hombre estima ser más grande que el cosmos; su mente se eleva a tales alturas que le hacen perder de vista que somos polvo. Muchos no toman cuenta que un día, nuestras creencias, a favor o en contra de Dios no tendrán valor alguno frente al Gran Juez. Allí, en su presencia gloriosa, no interesa cuan brillante hallamos sido en la tierra, sino, el lugar que le dimos a Cristo en preparación para la otra vida. Muchos reniegan de esta doctrina por razones filosóficas o científicas, pero, no cambia la verdad que hemos de dar cuentas por haber repudiado la salvación gratuitamente ofrecida al presente. Así como el Dr. Hawing partiremos todos. Del otro lado se encuentras personas que tuvieron muchas teorías, pero, la verdad seguirá siendo una y la misma eternamente. Hay un cielo y a la puerta se determina quien entra o queda fuera. La entrada está restringida, la puerta es Cristo. ¿Está dispuesto a aceptarla? Considérelo.

El Pastor


Featured Posts
Recent Posts