December 23, 2019

December 19, 2019

December 16, 2019

December 6, 2019

December 3, 2019

December 2, 2019

November 26, 2019

November 25, 2019

November 12, 2019

Please reload

Recent Posts

DIGA NO AL KARMA

January 4, 2019

1/9
Please reload

Featured Posts

DIALOGUEMOS

February 14, 2018

Buenos días estimados hermanos/as, bendiciones en el nombre de Cristo

 

Una característica del pueblo de Dios es el amor entre hermanos en la fe. Esta virtud, aunque parezca mentira, no se demuestra en los círculos cristianos. Visitando algunas páginas donde se debaten temas doctrinales, he encontrado, no solo un lenguaje violento y despectivo, sino aun el odio más expresivo hacia personas que no comparten la misma idea o pensamiento teológico. Se desprecia la tradición evangélica, lanzando acusaciones totalmente desinformadas. La mayoría de las opiniones, no todas, pero la inmensa mayoría (vale la aclaración) son de personas totalmente desinformadas, que pretenden hablar con autoridad y conocimiento, cuando el mismo, no fue adquirido por un estudio serio y dedicado, sino simplemente por el sistema digital Google, tan al alcance de los usuarios de computadoras en el presente.

 

El cristianismo es una religión de paz; el Señor Jesucristo dijo a sus discípulos en Juan 14:27, “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da…” Sin embargo, cuando vemos el trato común entre los llamados “cristianos”, es totalmente opuesto a esta declaración.

 

Es legítimo cuestionar, refutar y condenar doctrinas que están mal planteadas; es correcto y aun un mandamiento denunciar a los falsos maestros que invaden la iglesia; basta con dar una rápida mirada a algunas de las cartas del apóstol Pablo para darse cuenta que, no solo él hacía las denuncias, sino que advertía y ordenaba a los dirigentes a reprender y aun excomulgar a quienes no se alinearan con las sanas enseñanzas apostólicas. Sin embargo, hoy no se establece un diálogo para comparar y crecer en la doctrina cristiana, sino un ataque abierto entre banderas denominacionales y corrientes académicas que reclaman ser cada una dueña absoluta de la verdad. ¿Cómo podemos juzgar al mundo si entre los hermanos/as nos devoramos unos a otros? Pablo definió la iglesia en estos términos, “un cuerpo, y un Espíritu…un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos” Ef. 4:4-5. Esas palabras parecen no encontrar ningún valor práctico para el pueblo evangélico. Se trata simplemente de otro versículo más de entre tantos en la Biblia, que leemos y acompañamos con un amén, pero, no tiene asiento en el corazón de los creyentes contemporáneos. Recordemos hermanos/as que, por encima de todo, tenemos un llamado del Señor a amarnos unos a otros, jamás odiarnos, sentimiento que se ventila fluidamente en estos medios. Ese es nuestro testimonio ante el mundo de que somos cristianos. De otra forma, con lo que se ve en estos medios de fingido debate, cuando en realidad son conventillos de la ignorancia y despliegue de emociones alteradas, lo único que confesamos es que, o bien no hemos nacido de nuevo, o no tenemos la altura intelectual y madurez espiritual para dialogar de cosas profundas de la fe que no comprendemos. Conclusión, dialoguemos, no odiemos e insultemos al otro, no importa de qué bandeja teológica proceda. Considérelo.

 

El Pastor

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Follow Us
Please reload

Search By Tags
Please reload

Archive
  • Black Facebook Icon
  • Black YouTube Icon

© 2014 / 15 IGLESIA BAUTISTA CASTELLANA ~ TORONTO  /  ALL RIGHTS RESERVED

46 Denison Road East, Toronto, ON   M9N 1B7 

Tel. 416-963-9073       Pastor Edgardo Piesco

  • White YouTube Icon
  • White Facebook Icon