COMPETENCIA

Buenos días queridos amigos/as que nos acompañan, gracia y paz.

En el campamento que estoy asistiendo aquí en Perú, la competencia entre los jóvenes es divertido verlo. Allí se demuestra la destreza y determinación de cada competidor que, con decisión firme, se esfuerza por cruzar la meta y ganar el crédito de la victoria. Es algo sano entre los chicos, que adornan todo con sus gritos de entusiasmo, cantos de aliento y por supuesto, no falta esa sonrisa en cada rostro que le pone luz y alegría a todo lo que se desarrolla. En este caso, la competencia tiene el fin, el contentamiento de todos. Lindo ejemplo.

Lamentablemente, en el terreno de la doctrina cristiana, también estamos envueltos en una seria competencia, pero, a diferencia de esos chicos, esta es despiadada, donde el vencido es humillado y tildado con toda clase de dichos peyorativos. No se culmina con una sonrisa de alegría, sino con una sarcástica y de desprecio. Las emociones, no son las mismas de los chicos, sino de odio, reproche, enojo, y otras cosas que echan por tierra el testimonio de una fe, una esperanza, un Dios y Salvador. Tratemos de dejar esa competencia, y volvamos a ser un poco como estos jóvenes. La vida será más divertida con Cristo. Considérelo.

El pastor


Featured Posts
Recent Posts