XENOFOBIA

Buenos días estimados hermanos/as, bendiciones en el nombre del Señor.

Bueno, hoy voy a crear un poco de controversia en esta ocasión. En estos días se ha sabido de una supuesta declaración del Sr. Trump, acerca de algunos pueblos a los cuales denigró con comentarios que suenan xenófobos. Muy bien, de ser así, y esto es un tal vez, porque el propósito y las agendas no son la verdad y la justicia, sino de traer abajo la actual presidencia, para ubicar en el podio a un gobierno Demócrata, de ser así, es algo lamentable. No puedo estar de acuerdo con el actual presidente en comentarios de ese tipo. Sin embargo, lo que sí me indigna es la hipocresía de los pueblos, incluyendo mi país de origen, Argentina, que hoy levantan el dedo acusador contra tales declaraciones cuando todos, y sin excepción, son culpables de lo mismo, no de ahora, sino de años atrás. Constantemente escucho y leo declaraciones de odio y desprecio contra los judíos, incluso desde el salón de las mismas Naciones Unidas. En nuestros países latinoamericanos, existe una actitud de desprecio por la gente aborigen o de clases inferiores. Mi país usaba un término derogativo “cabecita negra” a quienes pertenecen a los pueblos de condición más humildes, ligados a la tradición nativa. Los musulmanes odian a los norteamericanos y europeos. Los orientales a la gente de color. En la India detestan a las clases sociales más bajas, que en un ciclo de reencarnación debe ascender si han de ser incluidos al resto de la sociedad. En centro américa hay quienes detestan a los hondureños y los salvadoreños, y el resto se cree mejor cepa que los demás. ¡Por favor! Terminemos con esta hipocresía descarada y comencemos por sentarnos todos a reflexionar de nuestra propia culpa, pues, esas declaraciones nos acusan a todos. Lo que sucede es que el hombre del mundo no tiene ni vergüenza ni consciencia. Mira la falla del otro y no apunta a la propia. Como cristianos, esto nos debe llevar a una seria y severa autoreflexión. Jesús nos mandó remover la viga del propio ojo antes de ver la paja del ojo ajeno. Pero, esto solo es para un amén en una iglesia, pero no para producir verdaderos cambios en nosotros. Espero que esto sea una oportunidad para que el pueblo de Dios de el ejemplo de como se debe pensar del hombre que, según las escrituras, llevan en ellos “la imagen y semejanza de Dios” y, por ende, nos hace a todos iguales. Las declaraciones de Trump, son nuestras declaraciones, y no hay manera de escapar de la culpa. Considérelo.

El Pastor


Featured Posts
Recent Posts
Archive
Search By Tags
No tags yet.
Follow Us
  • Black Facebook Icon
  • Black YouTube Icon